En el Congreso de los Diputados, se ha presentado el manifiesto “Cada minuto cuenta”, una iniciativa clave para mejorar la respuesta ante la anafilaxia en el entorno escolar. Desde la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP) reafirmamos nuestro compromiso con la salud y la seguridad de los niños con alergia, sumándonos a este llamamiento impulsado por la Asociación Española de Personas con Alergia a Alimentos y Látex (AEPNAA).
SEICAP, como sociedad científica que agrupa a especialistas en alergología pediátrica en España, trabaja de forma continua en la mejora del diagnóstico, tratamiento y prevención de las enfermedades alérgicas en la infancia, así como en la formación de profesionales y la educación sanitaria de familias y entorno escolar. En este sentido, la anafilaxia representa una de las situaciones más críticas, al tratarse de una reacción grave, de aparición súbita y potencialmente mortal, en la que cada minuto cuenta.
Durante el acto, Cristina Ortega Casanueva, pediatra alergóloga y miembro del grupo de trabajo de Educación Sanitaria de SEICAP, puso el foco en la magnitud del problema: “En España, aproximadamente un 8% de los menores de 14 años presenta alergia alimentaria, lo que implica que prácticamente en cada aula hay al menos un niño con esta condición”. Además, recordó que los alimentos son responsables de cerca del 70% de los casos de anafilaxia en población pediátrica.
Desde SEICAP insistimos en que no se trata solo de una cuestión clínica, sino también social y educativa. La alergia alimentaria impacta en la calidad de vida de los niños y sus familias, generando en muchos casos ansiedad, miedo y limitaciones en su participación en actividades cotidianas. Por ello, es fundamental garantizar entornos seguros e inclusivos, especialmente en el ámbito escolar.
Los niños pasan gran parte de su tiempo en la escuela, que debe ser un espacio protegido. Sin embargo, la realidad actual sigue siendo desigual, con diferencias en protocolos y formación entre centros y comunidades autónomas. Esta falta de homogeneidad puede comprometer la seguridad del alumnado.
Por ello, desde SEICAP defendemos tres pilares fundamentales:
- La formación del personal escolar salva vidas
- La implantación de protocolos claros, comunes y accesibles
- La disponibilidad y administración inmediata de adrenalina ante una reacción
Tal y como se destacó durante la intervención, no se trata de convertir al personal educativo en sanitario, sino de dotarlo de herramientas básicas para reconocer y actuar ante una anafilaxia. Una respuesta precoz puede marcar la diferencia.
El manifiesto “Cada minuto cuenta” recoge medidas esenciales en esta línea: formación básica, protocolos homogéneos en todos los centros educativos, disponibilidad de medicación de rescate y refuerzo de la coordinación entre los sistemas sanitario y educativo.
Desde SEICAP seguiremos trabajando para impulsar estas mejoras, promoviendo la educación sanitaria, la equidad y la seguridad de todos los niños con alergia en España. Porque garantizar un entorno escolar seguro no es opcional: es un derecho. La anafilaxia no admite demoras, improvisaciones ni vacíos de responsabilidad. Es el momento de actuar. Cada minuto cuenta.