¿Se puede ser alérgico a un gato o un perro sin tenerlos en casa?

¿Sabías que es posible tener alergia a gatos o perros sin convivir con ellos? Esto sucede porque los alérgenos de las mascotas —presentes en la saliva, el pelo y la caspa— pueden trasladarse a otras superficies y a nuestra ropa, provocando sensibilización o incluso síntomas de alergia como estornudos, picor o hinchazón en los ojos, aunque nunca hayamos tenido contacto directo con un gato o un perro.

¿Qué son los alérgenos de gatos y perros y dónde se encuentran?

Los alérgenos son proteínas que nuestro sistema inmunitario puede reconocer como “extrañas” y provocar una reacción. En gatos y perros, los alérgenos se concentran principalmente en:

  • Saliva

  • Pelo

  • Caspa

Cuando un animal se mueve por la casa o interactúa con personas, deja estos alérgenos sobre la ropa, los sofás y otras superficies, que pueden permanecer incluso durante meses. Por ejemplo, un gato que ha estado en un sofá puede dejar alérgenos que se mantengan activos hasta seis meses.

Alergia a gatos y perros por contacto indirecto

No es necesario tener una mascota en casa para desarrollar síntomas de alergia. Esto se conoce como exposición indirecta a alérgenos, y puede suceder así:

  1. Un niño toca un sofá donde antes estuvo un gato o perro.

  2. Los alérgenos presentes pueden sensibilizarlo.

  3. Si existe predisposición, pueden aparecer síntomas de alergia, como estornudos, picor de nariz, ojos hinchados o irritación cutánea.

Sensibilización vs alergia: lo que necesitas saber

Es importante diferenciar entre sensibilización y alergia clínica:

  • Una prueba positiva indica sensibilización, es decir, que el sistema inmunitario reconoce el alérgeno.

  • La alergia real aparece cuando se producen síntomas tras el contacto con el alérgeno.

“La exposición indirecta a alérgenos de mascotas —por ejemplo, a través de la ropa o en lugares donde ha estado un animal— puede ser suficiente para inducir sensibilización en personas predispuestas. No siempre vivimos con un gato o un perro para que sus proteínas desencadenen síntomas; lo importante es reconocer cómo estos alérgenos se trasladan y tomar medidas de higiene y prevención para proteger especialmente a los niños y a los más sensibles”, explica la Dra. Mercedes Escarrer, coordinadora del Grupo de Trabajo de Dermatitis Atópica y Alergia Cutánea de SEICAP y especialista en alergias pediátricas.

Consejos para reducir la exposición a alérgenos de mascotas

Para minimizar el riesgo de alergia a gatos o perros, especialmente en niños:

  • Lava la ropa después de estar en contacto con personas que tengan mascotas.

  • Limpia sofás, sillas y muebles donde hayan estado animales.

  • Vacía y limpia aspiradoras y filtros con frecuencia, ya que acumulan alérgenos.

  • Ten en cuenta la transmisión indirecta, especialmente en entornos compartidos como colegios, autobuses o casas de familiares.