La urticaria engloba un conjunto de enfermedades cuya lesión característica es el habón o roncha y que puede acompañarse o no de angioedema (hinchazón).
La urticaria suele presentar las siguientes características:
– Los habones se caracterizan por una afectación de la dermis superior con una zona
central inflamada, rodeada de un halo eritematoso asociado a picor y calor. Las lesiones pueden aparecer en minutos, aumentar de tamaño y fusionarse con otras o persistir de forma aislada y suelen desaparecer espontáneamente o tras tratamiento en menos de 24 horas.
– En el 50% de los casos podemos observar, además, angioedema asociado, debido una
inflamación de planos más profundos (dermis y tejido subcutáneo), que va a producir sensación de dolor o tirantez, con tendencia a afectar a mucosas y de resolución más lenta, pudiendo necesitar hasta 72 horas para su desaparición total.
La urticaria se clasifica habitualmente según su curso y duración:
– Urticaria aguda: Duración de los brotes menor a seis semanas. Este tipo de presentación es el más frecuente en población infantil y las lesiones suelen desaparecer sin dejar lesión en horas o días.
– Urticaria crónica (UC): Presenta brotes de forma recurrente, diaria o casi diaria,durante más de 6 semanas consecutivas. Aunque se trata de una enfermedad generalmente benigna, la urticaria supone una gran preocupación para los padres y pacientes, originando numerosas consultas en los Servicios de Urgencias y practicándose numerosas exploraciones complementarias
¿Cómo tratarla?
El 1 de octubre se celebra el Día Mundial de la Urticaria Crónica y desde la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP) proporcionamos una serie de consejos para tratarla en la infancia.
-Ante cualquier signo de urticaria se recomienda acudir al pediatra alergólogo para la confirmación de diagnóstico y prevenir nuevos cuadros.
-El tratamiento de elección se basa en la administración de antihistamínicos.
-Durante los brotes el niño no debe ingerir alimentos ricos en histamina (alimentos fermentados, conservas, marisco…), ni alimentos liberadores de histamina (fresa, chocolate, frutos secos…)
–El estrés puede empeorar el conjunto sintomático, pero a la vez los síntomas de la urticaria crónica generan estrés. Lo mejor es evitar situaciones tales como el ejercicio físico, la fiebre, el calor o frío intenso y el estrés emocional.
–Evitar la ingesta de antitérmicos como ibuprofeno o ácido acetilsalicílico.
-Si presenta dermografismo, evitar que el niño se rasque y que lleve ropa muy ajustada. Además, deberá secarse la piel de forma suave o con secador.