¿Por qué se ha adelantado la alergia este año?

Las precipitaciones caídas en los últimos meses y la temperatura determinan la intensidad de los pólenes y los niveles de alergia en invierno y en primavera.

La falta de precipitaciones, las temperaturas por encima de lo habitual durante los meses de invierno y la contaminación en los entornos urbanos han provocado un aumento de los niveles de polen en la región y, en consecuencia, que los síntomas de las alergias primaverales se adelanten.

El pasado mes de enero fue el más seco desde 1961 y la falta de lluvia provoca dos situaciones. La primera es una mayor concentración de polen suspendido en el aire. La segunda consecuencia es una mayor acumulación de contaminantes como el dióxido de nitrógeno.

La contaminación y las partículas diésel provocan en el polen una reacción fatídica, ya que las plantas las interpretan como un agente externo peligroso, ante lo que reaccionan con mayor violencia. Esta es la razón por la que las ciudades, a pesar de tener menos vegetación, se han convertido en los lugares con más problemas de alergia.

Por otro lado, el aumento de las temperaturas causa la concatenación de los diferentes períodos de polinización. Se alarga el de las cupresáceas, que empieza en noviembre y llega ya hasta los últimos días de marzo, por lo que coincide en el tiempo con la polinización de las gramíneas, que puede continuar hasta las últimas semanas de junio. Todo ello se traduce en una presencia de polen en la atmósfera durante más de seis meses seguidos.

Aunque es prácticamente imposible evitar que el niño este en contacto total con el polen, desde la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP se recomiendan una serie de medidas generales:

  • Conozca qué polen le produce síntomas de alergia, y en qué meses poliniza en su área de residencia, evitando permanecer de forma prolongada en el exterior. Puede informarse en internet (ej.: www.polenes.com) y en diversas App (polen control y polen REA )
  • Ventile la casa durante media hora a primera hora del día y luego cierre las ventanas, sobre todo por la noche. Pueden usarse mosquiteras en las ventanas y pulverizar agua en las habitaciones para que arrastre el polen hacia el suelo.
  • Si tiene que desplazarse, mejor en coche con las ventanillas cerradas y los filtros anti-polen en condiciones óptimas.
  • Las gafas de sol y las mascarillas protegen del contacto directo.
  • Es aconsejable que el niño lleve siempre en su mochila, durante la época de más riesgo, los broncodilatadores o antihistamínicos para los síntomas de alergia.