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Navidad y riesgos por alergia en niños, ¿cómo evitarlos?

Las Navidades representan para muchos niños una oportunidad para conocer y probar nuevos alimentos. A esto hay que añadirle que, lamentablemente, no podemos apartar a un lado la alergia de nuestros hijos que ya conocemos por unos días. Las alergias alimentarias más comunes son al huevo, a la leche, a los frutos secos, al pescado, al marisco, a las legumbres, y a las frutas.

Salir a comer a casa de familiares, de amigos, o a un restaurante es muy agradable, pero puede resultar algo complicado si tenemos que controlar que nuestro pequeño no esté en contacto con algún alimento concreto al que tenga alergia. Desde la Sociedad Española de Inmunología, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP) se recomienda seguir estos consejos para una Navidad segura para niños alérgicos a algún alimento:

  • Informar a la persona encargada de la comida: es importante que quien se encargue de cocinar y preparar los alimentos conozca las alergias alimentarias de los niños.
  • Leer los etiquetados de los productos: hay que saber identificar alimentos que pueden estar ocultos y que aparecen en el etiquetado como aditivos, o con nombres técnicos. Tanto los productos envasados como los que se presentan sin envasar, o son envasados en el momento de la compra, están obligados por ley a facilitar la información alimentaria.
  • Adaptar el menú: es preferible cocinar recetas con alimentos que puedan comer todos los invitados. Además de minimizar riesgos, no hará que nuestro pequeño se sienta diferente por el hecho de tener una alergia alimentaria. Y, si a pesar de esto, se decide realizar un menú diferente, y que contenga alimentos a los que el niño tiene alergia, se ha de tener un cuidado desde que se elabora el plato con el alimento implicado (en la cocina usar menaje diferente y no contaminado con el alérgeno) hasta en la mesa.
  • Preparación de la comida: preparación de la comida: Deberán utilizarse utensilios de comida diferentes para cocinar los platos de los niños con alergias alimentarias, pues hay casos en los que un mínimo contacto con el alimento alérgeno pueden causar un shock anafiláctico.
  • Precaución con la Inhalación: hay que tener cuidado con la inhalación de humos y de vapores procedentes del cocinado de algunos alimentos como por ejemplo los pescados.
  • Presentación de la mesa: a la hora de presentar los platos no deben colocarse fuentes para compartir como de ensalada o pan, puesto que se corre el riesgo de que algún comensal favorezca indirectamente el contacto del niño con el alimento que le causa la alergia.
  • Nuevos alimentos: la Navidad se convierte en una oportunidad para muchos menores de probar alimentos que nunca han probado, como los mariscos o los frutos secos presentes por ejemplo en los turrones. Hay que prestar especial atención en estos casos por posibles reacciones motivadas por una alergia.
  • No ofrecer alimentos a niños: a pesar de que los niños alérgicos a algún alimento están muy concienciados de su enfermedad, puede haber casos en los que no, o bien que sean muy pequeños como para saber qué pueden comer. Por eso será preciso tener el máximo cuidado a la hora de ofrecerles alimentos.
  • Medicación de rescate: allá donde vayamos es recomendable llevar siempre la bolsita con la medicación de rescate para administrarla en caso de reacción (antihistamínicos, corticoides orales, pluma recargada de adrenalina), y así poder actuar a tiempo, sobre todo en el caso de los niños con riesgo de anafilaxia que deben llevar siempre con ellos sus autoinyectores de adrenalina.
  • No aislar al niño alérgico: no hay que aislar a los niños con alergias a la hora de sentarse a la mesa ni apartarles. Deben sentirse como uno más evitando que se sientan excluidos socialmente.

Postres caseros

En cuanto a los postres es difícil encontrar en las tiendas bollería, roscones y dulces típicos sin alérgenos.  Muchos contienen ingredientes muy alérgicos como trazas de frutos secos (nueces, avellanas, piñones, almendras, pasas, castañas…), leche o huevos.

La mejor opción, si no los hallamos, es elaborar una repostería casera apta para todos y no tener que estar vigilando si lo come o no

Especial atención a las reacciones alérgicas fuera de casa

Las alergias alimentarias son la principal causa de anafilaxia en niños, seguidas de las de veneno de himenópteros y medicamentos.  Aquellos niños que tengan una alergia diagnosticada y riesgo de anafilaxia deben ir siempre acompañados por el autoinyector de adrenalina para administrarlo en caso de reacción sistémica grave.

En este sentido, se deben reconocer e identificar los síntomas. La alergia alimentaria causa de forma frecuente 3 tipos de síntomas:

  • En la piel, como urticaria, picor, enrojecimiento o hinchazón.
  • Síntomas digestivos, como dolor abdominal, náuseas, vómitos o diarrea.
  • Síntomas respiratorios, como picor de nariz, estornudos, mocos y obstrucción nasal.

Si aparecen de forma generalizada y simultánea, y además se acompañan de sensación de dificultad respiratoria, desvanecimiento o palidez, estaremos ante una anafilaxia que requerirá de una actuación inmediata con la administración de adrenalina.

Posteriormente, es conveniente identificar el alimento causante. Para ello, hay que consultar con el pediatra alergólogo, que indicará cómo prevenir nuevas reacciones.