Desde plastilina hasta pinturas, pasando por pegamentos y tizas… muchos materiales escolares que parecen inofensivos pueden contener restos de leche, huevo o frutos secos. Estos ingredientes, aunque no siempre figuran en el etiquetado, pueden representar un riesgo para los niños con alergias alimentarias.
Proteger a los peques es tarea de todos
Es esencial que tanto las familias como el profesorado estén informados y tomen medidas para garantizar la seguridad de los niños con alergias en el entorno escolar. ¿Cómo hacerlo?
- Comunicación clara y temprana: Las familias deben informar al colegio sobre cualquier alergia que tenga su hijo o hija desde el inicio del curso.
- Revisión del material escolar: El profesorado debe revisar cuidadosamente la composición de los materiales utilizados en clase. En algunos casos, se pueden buscar alternativas seguras.
Es fundamental que en ninguna actividad escolar se excluya o discrimine al niño debido a su alergia. Las alergias no deben ser motivo de aislamiento. Por el contrario, el entorno escolar debe garantizar una alternativa adecuada que permita la participación de todos los alumnos.
La sensibilización y la colaboración entre familias, docentes y personal escolar es clave para prevenir reacciones alérgicas y promover una inclusión real. Desde SEICAP, animamos a toda la comunidad educativa a tomar conciencia y actuar con responsabilidad.