¿Las alergias se heredan? Todo lo que deben saber las familias

Una de las preguntas más frecuentes en consulta es: ¿las alergias se heredan? La respuesta corta es sí… pero con matices importantes. Entender cómo funciona esta transmisión puede ayudarte a prevenir y tomar mejores decisiones para la salud de tus hijos.

¿Se hereda una alergia concreta?

No exactamente.
No se hereda directamente una alergia específica, como la alergia a los ácaros, al polen o a los frutos secos.

Lo que realmente se transmite de padres a hijos es la predisposición genética a desarrollar enfermedades alérgicas, lo que los especialistas denominan atopia.

¿Qué es la atopia?

La atopia es la tendencia del organismo a reaccionar de forma exagerada frente a sustancias habituales del entorno (alérgenos). Esta predisposición puede manifestarse en diferentes enfermedades como:

  • Asma
  • Dermatitis atópica
  • Rinitis alérgica
  • Alergias alimentarias

¿Qué ocurre si los padres tienen alergias?

El riesgo aumenta cuando hay antecedentes familiares:

  • Si uno de los padres tiene una enfermedad alérgica, el niño tiene mayor probabilidad de desarrollarla.
  • Si ambos padres son alérgicos, el riesgo es aún mayor.

Sin embargo, esto no significa que el niño vaya a tener exactamente la misma alergia.

Factores ambientales: la clave que sí podemos modificar

Aunque la genética influye, el entorno juega un papel fundamental en el desarrollo de las alergias.

Algunos factores importantes son:

  • Exposición a alérgenos (ácaros, pólenes, etc.)
  • Humo del tabaco
  • Infecciones virales en la primera infancia
  • Estilo de vida y entorno ambiental

¿Se pueden prevenir las alergias?

No podemos cambiar la genética, pero sí actuar sobre el entorno. Estas son algunas recomendaciones basadas en la evidencia:

1. Evitar el humo del tabaco

La exposición al tabaco aumenta el riesgo de enfermedades alérgicas y respiratorias.

2. Introducción temprana de alimentos alergénicos

La evidencia actual apoya introducir alimentos potencialmente alergénicos (como huevo o frutos secos en formato seguro) durante la alimentación complementaria, siempre siguiendo las recomendaciones pediátricas.

3. Favorecer un entorno saludable

Vivir en entornos con mayor contacto con la naturaleza puede tener un efecto protector frente a el desarrollo de alergias.