El deporte en niños asmáticos

El asma es una enfermedad crónica que provoca síntomas de tos, pitidos y dificultad respiratoria o disnea.

La Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP) asegura que los niños con asma pueden y deben  practicar cualquier deporte que les guste, siempre siguiendo una serie de recomendaciones.

Para los niños que sufren dicha patología, el ejercicio físico les permite mantener una buena condición física, un peso adecuado y a la vez ejercitan la musculatura respiratoria que es positivo para su enfermedad.

¿Qué deportes son más beneficiosos?

Los mejores deportes para los niños que padecen asma son los que alternan momentos de esfuerzo con momentos de descanso como son el tenis, el voleibol, el béisbol o el golf. Las artes marciales también son un ejercicio adecuado debido a que se practica bajo techo y, por lo general, con movimientos cortos y sus respectivas pausas.

La natación es uno de los mejores deportes para los asmáticos, porque no provoca excesiva presión pectoral y ayuda a trabajar la capacidad pulmonar. La desaparición o disminución de la mucosa pulmonar, debido tanto a la posición horizontal en la que se practica esta actividad física como las condiciones ambientales de humedad y calor, hace que los menores asmáticos estén más preparados ante una posible crisis asmática.

En cambio, hay otros que pueden suponer un reto para los menores, como son  las carreras de resistencia, el baloncesto el fútbol, balonmano, rugby el ciclismo. Este tipo de actividades exigen gastar mucha energía sin disponer de largos períodos de tiempo para descansar. Los deportes de invierno, como el esquí de fondo y el hockey sobre hielo, también pueden plantear dificultades por realizarse, generalmente, en situaciones extremas de temperatura ambiental.

Recomendaciones a la hora de realizar la actividad física

En primer lugar, es importante realizar un calentamiento prolongado y progresivo y tratar que el ejercicio se haga a intervalos. El menor no debe realizar una actividad física intensa cuando su asma  no está controlada.

También debe evitar entrenar si se tiene una infección respiratoria, como puede ser una bronquitis, o un catarro. El niño asmático es aconsejable que intente respirar por la nariz en vez de hacerlo por la boca mientras hacen ejercicio físico.

Ante cualquier señal de pitidos o de tos lo recomendable es parar de hacer la actividad,

Se debe evitar hacer cualquier tipo de deporte en el exterior en época de polinización intensa o al aire libre con una temperatura ambiental baja con mucha sequedad en el ambiente.