Consejos para prevenir la alergia al polen en invierno

La alergia al polen suele asociarse con la primavera; sin embargo, ciertos pólenes están presentes también en invierno, afectando a niños y adolescentes alérgicos. En España, las principales fuentes de polen en esta estación son las cupresáceas (como cipreses y arizónicas) y el plátano de sombra.

Períodos de polinización:

  • Cupresáceas: De octubre a abril, con picos en febrero.
  • Plátano de sombra: Finales de invierno, alcanzando máximos en marzo.

Síntomas comunes:

  • Rinitis: Estornudos, congestión y secreción nasal.
  • Conjuntivitis: Picor y enrojecimiento ocular.
  • Asma: Dificultad respiratoria y sibilancias.

Estos síntomas pueden confundirse con resfriados comunes, pero su duración y fluctuación ayudan a diferenciarlos.

Recomendaciones para padres:

  1. Uso de mascarillas: Mantener su uso en exteriores para reducir la inhalación de polen.
  2. Evitar ejercicio al aire libre en días ventosos: Especialmente en áreas con alta concentración de cipreses.
  3. Ventanas cerradas en el coche: Durante desplazamientos, con filtros antipolen revisados.
  4. Gafas de sol: Protegen los ojos del contacto directo con el polen.
  5. Ventilación del hogar: Ventilar por 15 minutos, evitando días ventosos, y luego mantener ventanas cerradas, especialmente al atardecer y noche.
  6. Control de plantas interiores: Vigilar hojas y tierra para prevenir mohos.

Tratamiento:

El pediatra alergólogo establecerá un plan que incluye medidas de evitación, tratamiento preventivo diario y de rescate para síntomas agudos. En casos severos, puede considerarse la inmunoterapia específica a partir de los cinco años, con una duración de 3 a 5 años.