El anisakis es un parásito que puede estar presente en algunos pescados y cefalópodos. En niños, aunque es menos frecuente, puede causar síntomas digestivos y reacciones alérgicas. La prevención se basa en una manipulación segura del pescado, la cocción adecuada y la congelación.
La anisakis se adquiere al consumir marisco o pescado que contiene las larvas infectivas. Para evitar el problema, el procesamiento y la preparación del pescado deben enfocarse en asegurar que las larvas sean destruidas antes de la ingesta.
Cómo evitar la contaminación por anisakis
- Pescado limpio o sin vísceras
Compra pescado que esté limpio y sin vísceras, o asegúrate de retirarlas. Es preferible la toma de colas de peces grandes, procurando evitar áreas ventrales cercanas al aparato digestivo del pescado.
- Temperatura de cocción adecuada
Cocinar a temperaturas superiores a 60ºC durante al menos un minuto en toda la pieza. El pescado “a la plancha” suele resultar insuficiente.
- Congelación
Se recomienda el pescado congelado en alta mar o ultra congelado, donde es eviscerado precozmente y la posibilidad de parasitación es menor. En su defecto, congelar el pescado a 20ºC, durante 72 horas.
- Pescado crudo
Evitación estricta de la ingesta de pescado crudo o poco cocinado, incluyendo salados, ahumados, en vinagre, escabeche o cocinados de forma inadecuada en el microondas o a la plancha
SÍNTOMAS
Los síntomas de la Anisakis pueden ser:
Digestivos: dolor abdominal intenso, náuseas, vómitos, diarrea, distensión abdominal.
Alérgicos: urticaria, angioedema, prurito, dermatitis, asma, rinoconjuntivitis y, en casos severos, anafilaxia.
Las reacciones alérgicas pueden ocurrir tras la ingestión, manipulación o inhalación de partículas de pescado contaminado, y pueden presentarse tanto en adultos como en niños, aunque es menos trecuente en la población pediátrica.